Visitando 100 países y apreciando el espíritu empresarial mundial

El autor al Palacio de Karaweik (Yangón, La República de la Unión de Myanmar), que alberga un restaurante con una fusión culinaria de especias y sabores que ya está disponible en el estado de Nueva York. / The author at Karaweik Palace (Yangon), which hosts a restaurant featuring the Burmese culinary fusion of spices and flavors that is now available in New York State.

El poeta William Cowper tenía razón cuando señaló que “la variedad es la especia de la vida.” En el contexto de su escritura, quizás lo que es más importante es que las especias promueven la vida saludable. O sea, existen ventajas objetivas de tener acceso a los bienes y servicios de todo el mundo. Debemos estar agradecidos por los beneficios del espíritu empresarial mundial aquí en el estado de Nueva York.

Hace unos tres meses cuando llegué a Estonia, el país número 100 que visité en mi vida, me di cuenta que había sido un beneficiario del trabajo de comerciantes en la mayoría de los países en el mundo. Como una persona de medios humildes, yo podría pretender que mis oportunidades han sido resultados de nada más que mi determinación y trabajo. La verdad es que me he basado en el trabajo de muchos otros, y no doy por hecho la gente que me ayudaba en todos partes del mundo. Igualmente, aprecio a los empresarios internacionales en los Estados Unidos.

No es necesario viajar para disfrutar las ventajas objetivas del espíritu empresarial mundial. Por ejemplo, aquí en el Oeste de Nueva York emprendedores provenientes de todo el mundo nos ofrece alternativas a la dieta basada en carbohidratos refinados y aditivos artificiales.

La herencia culinaria maya y azteca —una de las tradiciones más influyentes en el mundo de los alimentos— es evidente en la popularidad de chocolate, tomates, aguacates, calabazas y guayabas, especialmente en la cocina de México. El restaurante El Palenque (también el nombre moderno de una ciudad maya) en Niagara Boulevard ciertamente no es la única opción mexicana, pero creo que es seguro decir que una familia mexicana prepara comida más saludable que la de Taco Bell. A unos diez kilómetros de distancia se encuentra Lin Restaurant, un restaurante birmano que ofrece un menú auténtico del otro lado del mundo donde influencias indias y chinas confluyen. También ofreciendo opciones saludables es Vasili’s Express, donde se pueden aprender que la gastronomía griega es más que yogur y el aceite de oliva.

Aunque no todo el mundo le gusta estudiar idiomas ni viajar, tener opciones mejora la vida. El espíritu empresarial amplía la libertad. Esto subraya el valor de negocios internacionales —a nivel local o mundial.